jueves, 12 de enero de 2012

Estamos intoxicados de información. Antes tenías 5 amigos, hoy tienes 500. La sal era blanca, hoy es de colores y de sabores. Si tenías sed bebías agua, ahora puedes catar 100 aguas diferentes. ¿No te gusta tu nariz? Perfecto, elige otra. El color azul era azul, no cobalto, lavanda, lapislázuli o marisma. Ya no te casas para toda la vida, te pasas la vida casándote. ¿Un café? o ¿Un trapuccino orgánico con leche de soja y sacarina glaseada? Intoxicación. Miles de opciones, millones de dudas. Suerte que aún hay decisiones que se toman solas.

lunes, 2 de enero de 2012

"¡Así que eso era un beso!" - se extrañó. "Esa quemadura suave que te da ganas de abalanzarte sobre el otro, de aspirarlo, de lamerlo, de tumbarlo, de fundirte en él, de desaparecer... De disolverse en un lago profundo, de dejar flotar su boca, sus labios, su pelo, su nuca... Perder la memoria. Convertirse en bola de caramelo, dejarse probar con la punta de la lengua. Y probar al otro inventando la sal y las especias, el ámbar y el comino, el cuero y el sándalo. Así que era eso..."
Sonríe y deja que los demás se pregunten por qué.