martes, 27 de diciembre de 2011

Y ahora está él, al mismo nivel de batallas que esta cabeza castaña clara. Él, ojos marrones y sonrisa de expresión infinita, paciente en cada una de mis esperas, cantante entre luces y humo de colores, músico sin instrumentos, buscador de tesoros, explorador de mis recovecos, vividor de lo surrealista, máquina expendedora de carcajadas las 24 horas, bufanda y cinturón si me rodean sus brazos, domador de leona, campeón de billares, futbolin, abrazos y provocaciones. Susurrador experto y, por encima de todo, mi vista favorita de la ciudad.
Quiéreme lo suficiente como para entregarme el control, como para exponerte por completo y ser totalmente vulnerable. Quiéreme incluso después de que te haga daño, tanto daño como nunca nadie te hizo. Porque te prometo que yo ya te quiero lo suficiente como para no dejar que eso pase jamás, o incluso más..

jueves, 22 de diciembre de 2011

Pablo Neruda.

Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

-¿Cuál es tu mayor deseo?
+ Un beso bajo la lluvia, ¿el tuyo?

- Que empiece a llover.

jueves, 15 de diciembre de 2011

-¿Todavía le quieres, no?
+No puedo imaginarme el día que no le quiera.

martes, 13 de diciembre de 2011

Se nos ha ido la olla por completo y eso que nos creiamos estar cuerdos,
es igual, si no lo entienden son ellos,
nosotros somos luz y ellos estan ciegos,
nosotros somos dos y todos tienen celos.

Tú y yo queremos más y ellos.. quieren menos.
Y cuando la luna empiece a bostezar, se te escapará el amor entre los acordes de la canción que nunca pudiste escribir. Las olas rompen su enfado contra la costa, revolviendo la arena de la playa de Riazor y la ciudad de cristal se empieza a desperezar... Aquel invierno fue el más frío de todos, daba igual que llovieran cristales que te desgarraran la piel, nada podía doler más.

Por eso un invierno después presencias, impasible, la guerra entre las cosas que no se dijeron y las que se dijeron de más, y todo aquello que se perdió en algún lugar entre la ciudad que te vio crecer, llorar y hacer el amor y esa otra que te reinventó. Y al final, solo eso. Que te vayan a buscar al aeropuerto, una mirada de complicidad, una voz al otro lado del teléfono callando a gritos, palabras escritas en el espejo del baño, compartir canciones de Wilco sin que "One Sunday Morning" taladre tu cabeza, que se quede a dormir... Que las estrellas brillen un poco más, que el amanecer duela un poco menos...
Necesitas a alguien que te lleve al baile, follar puede hacerlo cualquiera.
Ponerme los zapatos y pensar que esta vez no voy a ir descalza. O sí. Sí, mejor me los quito. Voy sin arnés, sin barreras y sin porqués. Así de vacía; solo yo y lo que siento. Estoy aquí, dispuesta a seguir el camino. Sí, si ya sé que no es recto. ¿Y qué más da...? Yo soy una mujer con curvas.
No me van a convencer de que abandone. Querido miedo, te digo adiós. Y a ti inseguridad. Y a ustedes, dudas. Adiós. Que voy a tropezar igual con o sin zapatos. Que en la vida no hay cuerdas, y que yo no quiero atarme. Que de repente, ¡pum!, he espabilado. Al menos, un poco. Y no crean que me voy a dejar pisar. He renacido un poco. Soy la chica de ayer, pero en hoy. Soy alguien que no va a dejar su vida para otra ocasión.
Sonríe y deja que los demás se pregunten por qué.