Ponerme los zapatos y pensar que esta vez no voy a ir descalza. O sí. Sí, mejor me los quito. Voy sin arnés, sin barreras y sin porqués. Así de vacía; solo yo y lo que siento. Estoy aquí, dispuesta a seguir el camino. Sí, si ya sé que no es recto. ¿Y qué más da...? Yo soy una mujer con curvas.
No me van a convencer de que abandone. Querido miedo, te digo adiós. Y a ti inseguridad. Y a ustedes, dudas. Adiós. Que voy a tropezar igual con o sin zapatos. Que en la vida no hay cuerdas, y que yo no quiero atarme. Que de repente, ¡pum!, he espabilado. Al menos, un poco. Y no crean que me voy a dejar pisar. He renacido un poco. Soy la chica de ayer, pero en hoy. Soy alguien que no va a dejar su vida para otra ocasión.
martes, 13 de diciembre de 2011
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