martes, 21 de febrero de 2012

"... Y sin embargo, se sentían muy próximos. Algo los ataba con un hilo finísimo. Una especie de sexto sentido; el que se escondía detrás de esas palabras. De esas interminables conversaciones convertidas en música gracias a las pausas. Silencios que en su solemnidad iban marcando ojalas, mañanas y promesas. Una especie de sabiduría milenaria, de voz interior, rompía normas y convencionalismos y los empujaba a seguir adelante..."

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Sonríe y deja que los demás se pregunten por qué.