Romeo&Julieta
-Las grandes historias de amor han de ser trágicas-solté de repente.
-¿Sí?-me alentó la señorita Castle.
-Bueno, tomemos a Romeo y Julieta, por ejemplo. Si su amor se vuelve más intenso es porque los mantienen separados.
-Vaya cosa. Los dos acaban muertos -dijo Ben con un bufido.
-Habrían terminado divorciándose si hubieran seguido vivos-declaró Bianca-. ¿Nadie se ha fijado en que Romeo sólo necesita cinco segundos para pasar de Rosalinda a Julieta?
-Porque se da cuenta de que Julieta es LA chica en cuanto la ve -argumenté.
-¡Por faaavor! -replicó Bianca-. No puedes saber que amas a alguien a los dos minutos. Él sólo pretendía llevarsela a la cama. Romeo no es más que el típico adolescente salido.
-Él no sabía nada de ella -dijo Ben-. Todos esos encendidos elogios se refieren a sus atributos físicos: <<Julieta es un sol>>, bla, bla, bla. Lo único que piensa es que es un bombón.
-Yo creo que es porque, después de conocerla, el resto de la gente le parece insignificante -comenté-. Él sabe en el acto que ella se va a convertir en su mundo entero.
-¡Oh, Dios! -gimió Ben.
La señorita Castle me dirigió una sonrisa significativa. Siendo como era una soñadora y romántica incurable, no podía sino ponerse del lado de Romeo. Me daba la impresión de que si le hubiera dicho que yo era un ser celestial enviado a la Tierra para salvar el mundo, ella ni siquiera habría parpadeado.
HALO*